“En Ariel Sharon se confunden tres personalidades diferentes”
Martin Indyk, cincuentena bien ataviada, cráneo digno del Mount Rushmore, es uno de los hombres que más saben del conflicto palestino-israelí. Judío australiano nacionalizado norteamericano, ha sido embajador en Israel, participado en todas las movidas negociadoras de los noventa, y es hoy director de uno de los think tank (centro de análisis) y lobby sionistas más importantes de Estados Unidos