El estruendo del combate, que paraliza y provoca el pánico entre el común de los mortales, podría tener un efecto radicalmente distinto en Ariel Sharon. Según informa hoy Yediot Aharonot, los médicos que tratan al viejo general estudian hacerle escuchar grabaciones de guerra para estimular sus facultades cognitivas y facilitar su recuperación.
Seis días después de sufrir una hemorragia cerebral masiva, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, continuaba anoche su lentísima recuperación. Los doctores del hospital Hadassah de Jerusalén siguen estimulando los sentidos de un paciente que ayer respondió con leves subidas de presión sanguínea a la voz de Omri, uno de sus hijos.
Los médicos del hospital Hadassah de Jerusalén pospusieron para hoy la decisión de despertar al primer ministro israelí, Ariel Sharon, del coma inducido en el que reposa tras sufrir el miércoles una hemorragia cerebral de envergadura sin que existan garantías de que recupere la consciencia una vez retirada la anestesia.
El pesimismo era ayer palpable en un Jerusalén paralizado por el sabbat y conmocionado por el vacío político que dejará Ariel Sharon. Aunque el director del hospital Hadassah, Shlomo Mor Yosef, aseguró que el escáner efectuado al paciente revela una "ligera mejoría dentro de su condición crítica".
Los comentarios de dos ministros franceses contribuyeron, el domingo y ayer, a ahondar un poco más el misterio que rodea la salud del presidente de Argelia, Abdelaziz Buteflika, de 68 años, ingresado en el hospital militar de Val-de-Grâce, en París, desde hace 17 días.