La policía australiana se prepara para amortiguar el impacto de las revueltas racistas que, por cuarto día consecutivo, están siendo convocadas en Sydney mediante mensajes de texto de teléfono móvil. La noche del martes al miércoles realizó además una gran operación en los suburbios costeros de la ciudad australiana para mantener el orden, instalando numerosos puntos de control.
Jean-Claude Gaudin (1939) es alcalde de Marsella y vicepresidente de la conservadora Unión para un Movimiento Popular, el partido gubernamental que dirige Nicolas Sarkozy. Desde su despacho trata de desdramatizar las medidas de ley y orden que Sarkozy promueve y alerta del riesgo de que la oleada de violencia vuelva a dar oxígeno al los ultraderechistas del Frente Nacional.
Las escenas de cuerpos flotando, de gente buscando comida en los escombros y de la multitud desesperada por encontrar cualquier forma de huir de Nueva Orleans han sido trágicas.
Las organizaciones nacionalistas rusas están llamando a pasar de la propaganda al terror contra los que no son rusos y organizando grupos paramilitares. Cuentan ya con unos 15.000 combatientes adultos y hasta 50.000 adolescentes.
Desde el pasado 7 de julio, en que murieron 56 personas en Londres a causa de los atentados, la policía ha registrado 273 incidentes de índole religiosa, la mayoría contra musulmanes, incluyendo ataques físicos y daños contra la propiedad, indicó ayer Scotland Yard.
Hay gritos y súplicas. Dos hombres negros -uno de ellos, un veterano de la Segunda Guerra Mundial- y dos mujeres negras -una de ellas, embarazada de siete meses- reclaman que no les maten. Ruegan a Dios y a sus verdugos por su vida. Pero no hay piedad.