El ministro de Exteriores iraní, Manucher Motaki, ha advertido hoy de que su país dejará de colaborar con la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) si el conflicto surgido por la decisión de Irán de reanudar su programa de investigación nuclear, del que se sospecha que tiene objetivos militares, es llevado ante la ONU. Alemania, Francia y Reino Unido solicitaron ayer una reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para abordar la crisis.
Estados Unidos ha aplaudido el cambio de postura de la Unión Europea en la crisis nuclear con Irán y se ha unido al llamamiento de Reino Unido, Francia y Alemania para que la decisión de Irán de retomar su actividad nuclear sea abordada por el Consejo de Seguridad de la ONU, el único órgano con capacidad para imponer sanciones. Irán, por su parte, ha afirmado esta noche que está dispuesta ahora a retomar "unas negociaciones serias y constructivas" con Europa, según ha afirmado el secretario general de la ONU, Kofi Annan tras una conversación que ha mantenido con Teherán.
Los dirigentes iraníes cerraron filas ayer en torno a su programa nuclear y arremetieron con virulencia contra la Unión Europea y Estados Unidos, a quienes acusaron de arrogancia. Irán, insisten, no se dejará intimidar por la amenaza de sanciones. Tampoco el frente internacional está dispuesto a cruzarse de brazos. Los contactos multilaterales se intensifican en busca de una respuesta conjunta.
La reanudación por parte de Irán de sus actividades de investigación nuclear provocó ayer la condena contundente de la Unión Europea y de Estados Unidos. Javier Solana, responsable de Política Exterior de la UE, inició ayer mismo las gestiones para coordinar una respuesta conjunta de los Veinticinco.
El Gobierno de Irán confirmó ayer que reanudará su programa nuclear, suspendido hace dos años, a pesar de las advertencias de la Unión Europea y de Estados Unidos, que insistieron en que tal iniciativa no quedará sin respuesta.
Irán anunció ayer su intención de reanudar los trabajos de investigación y desarrollo (I+D) de su programa de combustible nuclear suspendido en 2003 por la presión exterior.
La UE, representada por Francia, Alemania y Reino Unido (UE-3), e Irán reanudaron ayer en Viena las conversaciones sobre las ambiciones nucleares de Teherán, aunque fuentes diplomáticas aseguraron que había poca esperanza de alcanzar un acuerdo.
Irán hizo saber ayer que no va a reanudar el enriquecimiento de uranio mientras duren las negociaciones con la comunidad internacional sobre su programa nuclear.
El régimen islámico de Irán construirá una nueva central nuclear, la segunda, en el suroeste del país, pese a las presiones internacionales sobre su programa atómico.