El ministro del Interior francés, Nicolas Sarkozy, ha hablado hoy en su discurso de año nuevo sobre los problemas de seguridad que vive el país, en referencia a los disturbios del pasado mes de noviembre, y que relaciona directamente con la inmigración. Ha dicho que Francia “necesita autoridad”, y ha lanzado varias propuestas para combatir la delincuencia y la inmigración ilegal.
El presidente francés, Jacques Chirac, ha decidido hoy poner fin desde el próximo miércoles al estado de emergencia, decretado el pasado noviembre para hacer frente a la ola de violencia urbana en los barrios conflictivos de Francia.
El priísta Roberto Madrazo, que se convirtió de facto en el candidato presidencial de ambos partidos, dijo a sus aliados: ?Vamos a hacer la gran hazaña de recuperar la presidencia de la República con la Alianza por México?.
Las autoridades argelinas están llevando a cabo con discreción una masiva expulsión de inmigrantes subsaharianos, similar a la que efectuó Marruecos en octubre, según el diario El Watan y fuentes diplomáticas europeas.
El Gobierno francés anunció ayer una serie de medidas destinadas a reducir el flujo migratorio, especialmente en lo relativo al reagrupamiento familiar y a los matrimonios mixtos conocidos como “matrimonios blancos” o de conveniencia, realizados a cambio de dinero.
La Asamblea Nacional francesa aprobó ayer la nueva ley antiterrorista con los 373 votos de la mayoría conservadora de Unión por un Movimiento Popular (UMP) y Unión por la Democracia Francesa (UDF), la abstención de los diputados socialistas y el voto en contra de los comunistas y republicanos (27).
Conforme remite la violencia en Francia, la popularidad del ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, a quien se ha acusado en las últimas semanas de encender la hoguera de la revuelta de las barriadas con su estilo y sus bravatas, sube como la espuma.
Del temor a que volviera a crecer el fuego en los barrios y se extendiera incluso a los más emblemáticos del centro de París se pasó ayer a una forzada sensación de euforia.
Nicolas Sarkozy, el ministro del Interior francés, en un más que probable arrebato, reclamó ayer la expulsión de 120 extranjeros -"no todos en situación irregular"- condenados por participar en los actos de violencia que sufre el país.
Un total de 25 departamentos, de los 95 que conforman la Francia continental, afrontaron ayer la oleada de violencia urbana con las medidas de excepción decretadas el miércoles por el Gobierno francés.