El Plan de Acción para los próximos cinco años aprobado ayer por la Cumbre Euromediterránea incluye objetivos y medidas, más o menos concretas según los casos, que apuntan en cuatro direcciones destacadas: dar algunos tímidos pasos en materia de política migratoria; iniciar una liberalización progresiva del comercio de productos agrícolas...
La Cumbre Euromediterránea ha concluido con un acuerdo sobre el Código de Conducta Antiterrorista y sobre el programa de trabajo para los próximos cinco años, aunque no hay declaración común debido a la falta de consenso entre árabes e israelíes sobre la definición de terrorismo.
Ante las dificultades crecientes de alcanzar un acuerdo sobre el Código de Conducta Antiterrorista, las delegaciones empezaron ayer a concentrar sus esfuerzos en pactar el Programa de Trabajo a Cinco Años, que desarrolla el plan de acción hasta 2010.
La guardia costera italiana recuperó ayer los cadáveres de nueve inmigrantes (siete hombres, uno de ellos en la foto, y dos mujeres) que viajaban en una patera que encalló en las costas de la localidad siciliana de Scicli di Pozzallo. Otras 164 personas fueron rescatadas.
En Francia son muchas las voces que se preguntan por qué la caótica Marsella ha salido relativamente bien parada de la oleada de violencia que ha azotado el país. Instalada endémicamente en la cima de las estadísticas de delincuencia y con una tasa de paro un 50% superior a la media nacional, la segunda ciudad francesa tenía todos los números para vivir su particular estallido social en las violentas jornadas. Pero no ha sido así.
El trato recibido por los inmigrantes que sobrevivieron al incendio registrado el pasado 27 de octubre en el centro de detención del aeropuerto de Amsterdam-Schiphol, en el que perecieron 11 personas, ha enfrentado al Gobierno con el Parlamento y con las asociaciones humanitarias.
Diez días después de la muerte de dos jóvenes franceses de origen magrebí en un trágico accidente en una barriada de París, la violencia se ha extendido desde la periferia de la capital hasta las principales ciudades de Francia. Sólo durante la noche del viernes al sábado ardieron más de 900 vehículos en todo el país.
Manuel Valls (Barcelona, 1962) es diputado socialista en la Asamblea Nacional francesa y alcalde de Evry, en la periferia parisiense. Fue jefe de Comunicación del Gobierno de Lionel Jospin y acaba de publicar un libro que pretende ser la respuesta de izquierdas a las tesis que propugna el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, para afrontar el problema de la integración del islam en Francia.