La decisión fue anunciada el fin de semana pasado por el presidente Hugo Chávez, quien en varias oportunidades había dicho que era "absurdo" que los países del Tercer Mundo alimentaran las arcas de la banca estadounidense que, al mismo tiempo, es el principal acreedor de sus enormes deudas externas.
La decisión de Venezuela de cambiar parte de sus reservas en dólares por euros -aunque pueda ser controvertida políticamente- importó poco a Wall Street, porque refleja una tendencia generalizada de los bancos centrales hacia la diversificación de sus reservas de divisas en detrimento del dólar.
Los conductores de EE UU contemplaban ayer precios insólitos en los surtidores de gasolina por todo el país; en Estados como Florida, el galón (3,8 litros) superaba los 3,5 dólares, el precio más alto registrado hasta ahora.