La comisión del Parlamento federal ruso que investiga los trágicos acontecimientos ocurridos en septiembre del año pasado en la escuela Número Uno de Beslán, sí encontró que se habían cometido errores tanto en la prevención del atentado como durante el asalto al colegio.
El sangriento ataque terrorista contra la escuela número uno de Beslán (Osetia del Norte) en septiembre de 2004 pudo ser evitado, según las conclusiones del informe preliminar del Parlamento ruso presentado hoy en Moscú. Ayer, la Fiscalía exculpó a las fuerzas de seguridad de la matanza, perpetrada por un comando checheno y que se cobró más de 300 muertos, en su mayoría niños.
El duelo oficial de tres días terminó ayer en Osetia del Norte con una emotiva ceremonia en el gimnasio de la escuela número uno de Beslán y con la inauguración del monumento Árbol del dolor en el cementerio local.
Todo Beslán se volcó ayer en el gimnasio de la escuela número uno, escenario de la tragedia que se desarrolló hace un año, cuando un grupo de terroristas tomó a más de mil rehenes en ese colegio.
Decenas de insurgentes, armados con lanzagranadas y fusiles de asalto, atacaron ayer a plena luz del día varios controles policiales en el oeste de Bagdad, en la peor batalla callejera en varios meses.
Paulo Henrique Keler Machado, de 36 años, asesinado a tiros en la noche del domingo al lunes, era uno de los sacerdotes más queridos de los suburbios pobres de Río.