El escritor turco Orhan Pamuk se arriesga a tener que afrontar un nuevo juicio ante los tribunales por supuestos insultos al Ejército de Turquía en el curso de una entrevista concedida al periódico alemán Die Welt, según han informado sus editores.
Todo parece indicar que el ministro del Interior francés, Nicolas Sarkozy, no va a poder impedir que salga a la venta la biografía que sobre su todavía esposa Cecilia ha escrito la periodista Valérie Domain. Lo ha intentado.
El Führer desconfiaba de todo el mundo. Temía tanto Hitler un envenenamiento que incluso en sus visitas a la casa de su fiel ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, llevaba un termo con el té que bebía. Ésta es una de las anécdotas de un libro publicado en Alemania, con el título Los hijos del ministro del Reich, que recoge el testimonio de Käthe Hübner.
Un tribunal de Zagreb ha condenado a cinco meses de prisión al escritor croata Predrag Matvejevic por calumnias. El novelista, profesor de lenguas eslavas en la Universidad La Sapienza de Roma, no deberá cumplir la condena y ha recurrido la sentencia.
Emilse, una mujer de 50 años, jamás había leído un libro. El año pasado en una parada del Transmilenio -autobús articulado del nuevo sistema de transporte- le ofrecieron en préstamo, los cuentos de animales de Rudyard Kipling. Por curiosidad lo tomó y empezó a ojearlo; la primera historia la atrapó.
Prestidigitador, payaso, primer ministro de cabaret, verdulero, cenizo, vulgar, extremista, antidemocrático, incapaz, analfabeto, dictador y, sobre todo, caradura. Mejor dicho, "el mayor de los caraduras". Son los apelativos que más se repiten en un libro, Berlusconi, te odio (Arnoldo Mondadori), escrito por el mismísimo jefe de prensa de Forza Italia.