Al pie del avión que la llevó ayer a Berlín, Condoleezza Rice defendió la práctica de las "entregas" -transferencia de detenidos a sus países de origen o a terceros países para interrogarles-, pero negó que EE UU permita o tolere la tortura.
Amnistía Internacional ha denunciado que seis aviones fletados por la CIA han sobrevolado en más de 800 ocasiones el espacio aéreo europeo para trasladar a sospechosos de terrorismo a otros países. En un comunicado, la ONG asegura que esos aparatos han aterrizado 50 veces en el aeropuerto irlandés de Shannon.
Por su parte, la información de que EE UU comunicó al ex ministro de Interior alemán, Otto Schily, haber secuestrado por error al ciudadano alemán Khaled el Masri podría generar gran polémica en Alemania en las próximas semanas si la opinión pública comienza a preguntar qué sabía el Gobierno realmente.
Condoleezza Rice afronta su visita a Europa a la ofensiva. La estrategia de la secretaria de Estado en su viaje a Alemania, Rumania, Ucrania y Bélgica será la de afirmar que EE UU no se dedica a llevar a nadie de un lugar a otro de manera clandestina, y que los países que cooperan en la lucha contra el terrorismo están al tanto de las operaciones secretas.
Mohamed Abdalá Saleh al Asad cree conocer bien los vuelos secretos de la CIA. Ha sido pasajero en cuatro y suma más de 25 horas de vuelo, aunque todavía desconoce qué río, montaña o mar ha sobrevolado.
El ministro británico de Exteriores, Jack Straw, envió el martes una carta a su homóloga norteamericana, Condoleezza Rice, pidiéndole en nombre de la UE que "aclare" las acusaciones de que su país ha violado las leyes internacionales con la detención y transporte a cárceles secretas de numerosos sospechosos de terrorismo.
La secretaria de Estado de EE UU, Condoleezza Rice, dijo ayer al ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank Walter Steinmeier, que Washington aclarará pronto el asunto de las supuestas escalas en Europa de vuelos de la CIA.
La CIA dispone de centros de operaciones conjuntos en más de dos docenas de países; en ellos, los servicios de inteligencia estadounidenses y de otros lugares trabajan juntos para perseguir y capturar a sospechosos de terrorismo.
Francia y España reaccionaron ayer con discreción a la noticia publicada por The Washington Post sobre la existencia de centros de operaciones conjuntos de la CIA en más de dos docenas de países.