Senadores demócratas y republicanos reclaman una investigación del Congreso sobre si la Administración de George W. Bush realizó escuchas electrónicas “sin la apropiada autoridad legal”. El presidente justificó el espionaje telefónico sin control judicial.
El presidente George W. Bush afrontó ayer las fuertes críticas que los congresistas demócratas y algunos republicanos han hecho de su autorización personal para espiar a los estadounidenses mediante escuchas telefónicas sin mandamiento judicial.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha asegurado hoy contar con "absoluta autoridad constitucional" para continuar con el polémico programa de control de las comunicaciones de ciudadanos estadounidenses. Las escuchas sin autorización judicial seguirán en pie "mientras la nación siga enfrentándose a constantes amenazas del enemigo?, ha dicho.
El ex secretario de Estado norteamericano Colin Powell acusó ayer a los líderes europeos de no ser sinceros cuando niegan que tuvieran conocimiento de la práctica de trasladar a sospechosos de terrorismo en vuelos de la CIA a otros países donde no están protegidos por la ley estadounidense.
El ex secretario de Estado de EE UU Colin Powell ha acusado a los líderes europeos de fariseos por negar que conocían la práctica de trasladar a sospechosos de terrorismo en vuelos de su CIA a otros países donde no están protegidos por las leyes contra la tortura. En una entrevista con la BBC, Powell ha asegurado que esta criticada política de traslados no es "ni nueva ni desconocida" para los gobiernos europeos, cuya falta de sinceridad ha denunciado.
George W. Bush no sólo admitió ayer que autorizó el control de las comunicaciones con el extranjero sin mandato judicial, sino que anunció que lo seguirá haciendo "porque es vital para la seguridad nacional".
Meses después de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington, el presidente de EE UU, George W. Bush, autorizó en secreto que la Agencia Nacional de Seguridad, una de las que conforman el entramado de los servicios de inteligencia, espiara a ciudadanos americanos y extranjeros en el interior del país en busca de actividades terroristas.
La Casa Blanca llegó ayer a un acuerdo con el senador republicano John McCain sobre la prohibición de la práctica de la tortura en detenidos sospechosos de terrorismo, que no da inmunidad a los miembros de la CIA.
El Parlamento Europeo acordó ayer crear una comisión para investigar la supuesta existencia de cárceles secretas de la CIA en suelo europeo y el sobrevuelo de aviones estadounidenses cargados de presuntos terroristas, según decidió ayer la conferencia de presidentes de la Eurocámara.
Es cierto", admitió ayer George W. Bush, "que gran parte de la información [sobre las armas de destrucción masiva de Sadam Husein] resultó estar equivocada". "Como presidente, soy responsable de haber tomado la decisión de entrar en Irak. También soy responsable de arreglar lo que se hizo mal".