Los dirigentes iraníes cerraron filas ayer en torno a su programa nuclear y arremetieron con virulencia contra la Unión Europea y Estados Unidos, a quienes acusaron de arrogancia. Irán, insisten, no se dejará intimidar por la amenaza de sanciones. Tampoco el frente internacional está dispuesto a cruzarse de brazos. Los contactos multilaterales se intensifican en busca de una respuesta conjunta.
Irán no se dejará “intimidar por la agitación” suscitada por la reanudación de su programa nuclear, según ha afirmado hoy su presidente, Mahmud Ahmadinejad, durante un discurso. Para analizar la profunda crisis provocada por esta decisión mañana se reunirán en Berlín los ministros de Exteriores de Francia, Reino Unido y Alemania con el representante de Exteriores de la UE, Javier Solana.
Irán retirará en las próximas horas los precintos de los centros de investigación nuclear, confirmó ayer el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Hamid Reza Asefi. Con el fin de supervisar el proceso llegó a Teherán un equipo de expertos del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).
Irán ha decidido reanudar la investigación en el sector de la producción de combustible nuclear, sin precisar si su objetivo es allanar el camino para el enriquecimiento de uranio. Así lo ha anunciado hoy el vicepresidente de la Organización iraní para la Energía Nuclear, Mohamad Saidi, quien ha señalado que la decisión obedece a que su país ha perdido mucho durante los dos últimos 30 meses a causa de la suspensión de este trabajo científico.
Tony Blair lanzó ayer un debate sobre el futuro energético del Reino Unido entre sospechas de que él ya se ha decantado por la energía nuclear. El país se enfrenta a medio plazo a un problema serio de recursos energéticos: todas sus centrales nucleares cerrarán entre 2015 y 2023.
El primer ministro británico, Tony Blair, ha anunciado la apertura de un debate en torno a la necesidad de aumentar la inversión en energía nuclear durante un discurso ante empresarios que tuvo que ser retrasado por la protesta de varios activistas de Greenpeace.
La Unión Europea (UE) afirmó ayer que es "falsa" la pretensión iraní de que su programa nuclear tenga fines pacíficos y advirtió al régimen de los ayatolás de que se agota el tiempo para reanudar las negociaciones que den una salida definitiva a la crisis.
El Parlamento de Irán aprobó ayer un proyecto de ley en el que insta al Gobierno a impedir las inspecciones de las instalaciones nucleares y a impulsar las actividades de enriquecimiento de uranio en el caso de que la polémica sobre el programa atómico iraní llegue al Consejo de Seguridad de la ONU.
El Gobierno de Irán aseguró ayer que no volverá a suspender su programa de enriquecimiento de uranio y que la anterior parada fue "voluntaria". El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Hamid Reza Asefi, declaró de manera contundente que su país se negaba a suspender las actividades de la central de Isfahán.
La inesperada visita de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleeza Rice, a Moscú -quien ayer mantuvo reuniones con su homólogo Serguéi Lavrov y con el presidente Vladímir Putin- estuvo centrada en las aspiraciones nucleares de Irán.