El huracán número 13 de la temporada, el Beta, que esta mañana alcanzaba la categoría 3 en las escala Saffir-Simpson de cinco, ha tocado tierra con nivel 2 en el Caribe nicaragüense, donde miles de personas han sido evacuadas a causa de las lluvias y vientos. La buena noticia es que pierde fuerza a medida que avanza como ciclón de categoría uno por territorio de Nicaragua en dirección oeste-suroeste.
El huracán Beta se ha fortalecido y sus vientos alcanzaban ayer los 140 kilómetros por hora mientras se acercaba a la costa caribeña de Nicaragua y se alejaba de la isla colombiana de Providencia, donde dejó daños pero no víctimas.
Los Gobiernos de Nicaragua y Honduras siguen de cerca la trayectoria por el Caribe del huracán Beta, que amenaza con afectar a estos dos países centroamericanos en las próximas horas.
Los más pobres de entre los pobres, los habitantes del Barrio Nueve de Nueva Orleans, quienes tenían poco más que miseria, dos meses después de Katrina tienen aún más pobreza, pero inundada de lodo.
?El 85% de los cancunenses vive del turismo. Ahora lo pasaremos mal?, vaticina el joven vendedor, que, sin ánimo de comparar, recuerda las consecuencias negativas que tuvo el atentado del 11 de septiembre en Nueva York para el sector turístico del Caribe mexicano.
La tormenta tropical Beta ha pasado hoy sin causar graves daños por la isla caribeña de San Andrés, en el Caribe colombiano, y ha tomado dirección noroeste, por lo que las autoridades colombianas han levantado la alerta en esa zona turística. Se teme que Beta pueda transformarse en huracán.
Ramón Medina tiene 20 años, emigró del Estado de México a los 11, y desde entonces trabaja para el turismo en Cancún. Su padre es chófer de un alto directivo de una cadena hotelera. Ramón gana 3.900 pesos al mes (unos 300 euros) en una de las típicas tiendas turísticas.
Las lluvias provocadas por la tormenta tropical Alpha en la isla de La Española, formada por República Dominicana y Haití, han dejado hasta ahora 26 muertos y daños incalculables.
Cuba trataba ayer de recuperarse de la resaca del huracán Wilma, que se ensañó con La Habana. Decenas de miles de personas de las 600.000 que habían sido movilizadas a causa del ciclón continuaban ayer evacuadas por daños en sus viviendas.
Si el lunes la imagen del litoral habanero anegado por las aguas impresionaba, ayer, al retirarse el mar, el panorama era todavía más inquietante. Pedazos del muro del malecón arrancados de cuajo por las olas yacían a lo largo del paseo marítimo.