Cansados de un aparato judicial que no funciona y sedientos de aplicar un escarmiento que devuelva la tranquilidad al vecindario, un grupo de habitantes de Santa Cruz del Quiché, capital de la provincia del mismo nombre en el norte de Guatemala, detuvo el pasado martes a un joven que fue sorprendido cuando, tras romper el cristal de un coche, huía con la radio sustraída al vehículo.