El agua volvió a manar ayer de los grifos en Harbin (capital de la provincia de Heilongjiang). Las autoridades chinas restablecieron a las seis de la tarde (once de la mañana en la España peninsular) el suministro, que durante cinco días ha estado suspendido a causa de un vertido tóxico en el río del cual se abastece, esta ciudad de 3,5 millones de habitantes.
Harbin, capital de la provincia de Heilongjiang, recibió ayer la gran mancha de benceno que contamina el río Songhua con los colegios cerrados y gran parte de su actividad paralizada. El suministro de agua fue cortado el miércoles para evitar males mayores a sus 3,5 millones de habitantes, 9 millones incluidos los suburbios.
Harbin, capital de la provincia Heilongjiang, en el extremo noreste de China, una ciudad de 3,5 millones de habitantes, se ha quedado sin agua. Las autoridades han cortado el suministro para evitar que llegue a los grifos el agua contaminada del río Songhua.