Las decisiones de Ariel Sharon durante su trayectoria de más de medio siglo han sido habitualmente traumáticas. Y el adiós involuntario del primer ministro israelí a la política también causará probablemente una convulsión electoral.
El primer ministro israelí, Ariel Sharon, se mantiene estable dentro de la gravedad, bajo fuerte anestesia y con respiración asistida, según el último comunicado del Hospital Hadasa de Jersusalén, donde está ingresado tras sufrir ayer una hemorragia cerebral masiva, mucho más grave que el leve infarto que tuvo el pasado 18 de diciembre. "La situación no es de coma, su cerebro y su corazón funcionan de forma independiente", señala el comunicado. El viceprimer ministro, Ehud Olmert, ha asumido todos los poderes de forma interina.
Bajo la amenaza de un aplazamiento de las elecciones, previstas para el 25 de enero, las grandes formaciones palestinas inauguraron ayer lo que será una intensa campaña. Los 132 escaños de la Cámara Legislativa son la meta de los 11 partidos en carrera, a cuya cabeza están el oficialista Al Fatah, nacionalista, y el integrista Hamás.
Un misil israelí ha impactado esta noche (hora española) contra un coche que circulaba por el campo de refugiados de Yabalia, al norte de Gaza. Al menos dos personas han muerto y otras cuatro han resultado heridas, una de ellas en estado crítico, según testigos presenciales.
La franja de Gaza empezó el año de la misma forma que despidió el anterior. Bajo una preocupante anarquía, con secuestros, tiroteos, destrozo de una sede de la ONU, lanzamiento palestino de misiles contra Israel, incertidumbre en torno a los comicios, fin de la tregua de las facciones armadas y la artillería israelí atacando el norte de la franja.
Al margen de los grupos armados palestinos y de los ataques de Hezbolá en la frontera con Líbano, los diferentes organismos de seguridad israelíes tienen un nuevo enemigo: Osama Bin Laden y el objetivo del grupo terrorista Al Qaeda de atacar Israel.
Las facciones de la resistencia palestina contra Israel han anunciado horas antes del fin de 2005 que a medianoche cesa la tregua con Israel. La Yihad Islamica emitió el primer comunicado y poco después lo hicieron otras organizaciones, como las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa y Hamás.
La situación en el paso fronterizo de Rafá, en la frontera entre la franja de Gaza y Egipto, está bajo control después de que un centenar de policías irrumpieran en el recinto enfurecidos por la muerte de un compañero ayer, según informó el jefe de la Policía palestina, Alaa Housni. La manifestación de oficiales de la Policía palestina en protesta por su situación de inseguridad obligó a cerrar la frontera.
El envío de un suicida a Israel fue la respuesta que Yihad Islámica dio ayer al presidente palestino, Mahmud Abbas, que ha exigido a las facciones armadas una prórroga del alto el fuego, que acaba oficialmente mañana.